Hidratación y Fermentación en Bloque de Masa Madre en Verano

· por Max Weber · 4 min de lectura

Hidratación y Fermentación en Bloque de Masa Madre en Verano

Cuando llega el verano, tu masa madre cambia de personalidad: fermenta más rápido, se pone pegajosa y te pasas de punto sin darte cuenta, a veces en cuestión de minutos. La solución no es complicada: bajar un poco la hidratación y acortar los tiempos de fermentación en bloque para compensar el calor y la humedad. Vamos paso a paso.

Por qué el calor y la humedad cambian todo

La fermentación es pura biología, y es tremendamente sensible a la temperatura. Por cada 8-10°C que sube el ambiente, la actividad de las levaduras y bacterias de tu cultivo se duplica más o menos. En verano, muchas cocinas rondan o superan los 28-30°C, así que:

Si sigues usando tu receta de invierno tal cual, casi seguro terminas con una masa sobrefermentada, plana y de alveolado irregular. Le ha pasado a cualquiera que hornee más de dos veranos seguidos.

Ajusta la hidratación hacia abajo

Baja la hidratación entre un 3% y un 7% respecto a lo que sueles usar. Si normalmente trabajas al 75%, prueba con un 70-72% en los meses de más calor.

Por qué funciona

Cómo hacerlo en la práctica

  1. Pesa la harina como siempre, pero reserva un 5% del agua total.
  2. Añade esa agua reservada solo si notas la masa demasiado firme después del autólisis.
  3. Ten en cuenta el tipo de harina: la integral y la de fuerza no absorben igual cuando el ambiente está húmedo, así que ajusta sobre la marcha.

Acorta y vigila la fermentación en bloque

Guarda el reloj en el cajón un rato y fíate de lo que ves y tocas:

Trucos para controlar la velocidad

Cuidado con el retardo en frío (fermentación final)

En verano, muchos panaderos meten la masa a la nevera antes de lo habitual, a veces justo después de formarla. Esto tiene tres ventajas claras:

Señales de que te has pasado

Si te pasa, no pasa nada, es parte del aprendizaje. La próxima vez recorta aún más el tiempo en bloque y prueba a bajar la temperatura del agua de amasado unos 3-5°C.

Conclusión

El verano no tiene por qué arruinarte los panes de masa madre. Bajando la hidratación entre un 3 y un 7%, reduciendo el porcentaje de masa madre inicial, usando agua fría y fiándote de lo que ves y tocas en vez del reloj, puedes mantener el control de la fermentación aunque el termómetro marque 32°C con humedad pegajosa. Al final, hacer pan con masa madre es sobre todo observar: ajusta, prueba, anota lo que pasa cada semana y con el tiempo encontrarás tu propia fórmula para plantarle cara al calor.

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